El cifrado, la identidad, la gestión de secretos y la aplicación de políticas no son asuntos por agente — son primitivas de plataforma que cada agente hereda.
La seguridad en los sistemas de IA suele rehacerse en cada funcionalidad. El resultado es incoherente. Una capa de seguridad de plataforma consolida las primitivas — identidad, cifrado, política, secretos — para que cada agente se beneficie automáticamente cuando estas mejoran.
Tanto personas como agentes tienen identidades en tu IdP, federadas mediante SSO, con acceso condicional.
Todo el tráfico es TLS; todo el almacenamiento se cifra con claves gestionadas por el cliente; todas las copias de seguridad heredan las mismas políticas.
Las claves de API, tokens y credenciales se almacenan en una bóveda con semántica de rotación, revocación y lease.
Sin fronteras de confianza implícita. Cada llamada servicio-a-servicio lleva una identidad autenticada.
Las credenciales rotan de forma programada sin intervención humana; las claves comprometidas se revocan en minutos.
Cada decisión de autenticación, comprobación de política y acceso a datos vive en un único flujo — listo para SIEM.
Modelo de amenazas publicado y versionado que cubre inyección de prompts, exfiltración de datos y vías de abuso de herramientas — con mitigaciones probadas.