El cumplimiento no es una lista de control añadida al lanzamiento — está integrado en el orquestador, el plano de datos y cada acción del agente desde el primer día.
Los equipos que adoptan IA en sectores regulados pierden meses recopilando evidencias. Nosotros entregamos las plantillas, los controles y los pipelines de auditoría que la mayoría de los clientes necesitan ya integrados, de modo que tu evidencia se obtiene directamente de la plataforma en vez de reconstruirse a posteriori.
Los controles de seguridad, privacidad, registro y gobernanza se adaptan a los requisitos del cliente y se validan en cada proyecto. La aplicabilidad de los marcos y la certificación quedan sujetas a la revisión legal y de aseguramiento del cliente.
Los controles se monitorizan de forma programada. Cuando aparece una desviación, se traslada a tu herramienta de GRC — en lugar de descubrirse en la próxima auditoría.
Cada acción iniciada por la IA incorpora una traza de razonamiento, una comprobación de política y una marca temporal. Los auditores reciben un flujo único y firmado de evidencias.
Cada acción del agente, prompt, llamada a herramientas y anulación humana se captura con un esquema determinista listo para analítica y retención legal.
Los campos sensibles se detectan y enmascaran en la ingesta, con políticas configurables por región y clase de dato.
Las revisiones periódicas de acceso se generan automáticamente, cubriendo tanto usuarios humanos como identidades de agentes.
Las políticas configurables de retención y retención legal se aplican a prompts, respuestas, embeddings y artefactos derivados.